Los elevadores verticales para personas con movilidad reducida son una de las principales soluciones para salvar escaleras y/o desniveles de todo tipo, que pueden suponer una barrera arquitectónica difícil de salvar para personas con una movilidad mermada, o directamente una barrera insalvable para personas que requieren de una silla de ruedas para desplazarse.

Elevadores verticales para Personas con Movilidad Reducida

Elevadores verticales para Personas con Movilidad Reducida

Aunque el plazo para que todos los edificios residenciales dispongan, obligatoriamente, de las medidas necesarias para habilitar los accesos a personas con  discapacidad terminó el pasado 4 de diciembre del 2017, lo cierto es que todavía son muchos los que no cumplen con esta medida y siguen teniendo escaleras que dificultan el acceso a personas con movilidad reducida o elementos comunes en la comunidad a los que no pueden acceder todos los vecinos en igualdad de condiciones, debido a algún tipo de  problema de movilidad.

Algo parecido sucede en numerosos comercios o locales, en los que aunque las nuevas normativas obligan a disponer de accesos adecuados, son frecuentes los casos en que existen escaleras, tanto en el acceso como en el interior, que dificultan o directamente anulan la accesibilidad a aquellas personas que se desplazan en silla de ruedas o que tienen dificultades a la hora de subir y bajar escaleras.

En este aspecto, existen diversas actuaciones posibles para solucionar este tipo de problema, por una parte tenemos la construcción de rampas o la realización de reformas para anular los posibles desniveles, también está la posibilidad de instalar una plataforma salvaescaleras, las cuales siguen el recorrido y forma de la escalera gracias a un sistema de guiado instalado sobre la misma, o la instalación de elevadores verticales para personas con movilidad reducida de los que hablaremos en esta ocasión.

 

Tipos de elevadores verticales

Los elevadores verticales son una de las posibles soluciones para proveer de accesibilidad o mejorar la movilidad tanto en comunidades de vecinos o locales comerciales, como en el ámbito particular.

En este sentido, podríamos indicar que existen dos tipos de elevadores verticales sin tener en cuenta los ascensores convencionales, que también podrían considerarse como tales.

Por una parte tenemos los elevadores verticales de corto recorrido, los cuales pueden alcanzar alturas de hasta un máximo de 3 metros y que son aptos principalmente como solución para salvar pequeños desniveles, incluso de hasta una parada de altura, siempre y cuando esta sea inferior a su recorrido máximo.

Este tipo de elevador se caracteriza por no tener una cabina cerrada, si no que está provista de unas protecciones a media altura de aproximadamente un metro, su funcionamiento es muy sencillo e intuitivo, solamente es necesario mantener presionado el pulsador de subida o bajada hasta llegar al destino, donde se detendrá automáticamente, por lo que supone una buena solución para otorgar la máxima autonomía a todo tipo de personas con problemas de movilidad.

Por otra parte, y aunque su utilización se destina principalmente a viviendas particulares, tenemos los Elevadores verticales de velocidad reducida o conocidos coloquialmente como ascensores unifamiliares o elevadores domésticos.

Como principales características tenemos que indicar que, a diferencia de los anteriores, estos ya disponen de una cabina totalmente cerrada la cual se puede configurar de manera muy similar a los ascensores convencionales y donde, además, se permite la opción de instalar una barrera fotoeléctrica en sustitución de la puerta de cabina.

Como su nombre indica, la velocidad se encuentra limitada a un máximo de 15 cm., por segundo y puede dar servicio a todo tipo de viviendas particulares o a edificios y comercios donde no se prevea una alta utilización, debido principalmente a su limitación de velocidad.

 

Recomendaciones para Personas con Movilidad Reducida

Es importante tener en cuenta que para que los elevadores verticales sean accesibles para todo tipo de usuarios con problemas de movilidad reducida, estos tienen que tener unas dimensiones mínimas suficientes para que una silla de ruedas pueda acceder sin dificultad.

En este sentido, existen una serie de medidas de plataforma útil homólogas obligatorias para su utilización en espacios públicos y recomendables en caso de uso particular.

Además, también es necesario prever un espacio libre, tanto en la entrada como en la salida de la plataforma, suficiente para que una persona en silla de ruedas pueda maniobrar sin dificultad.

En cuanto a la utilización de este tipo de elevadores para personas que pueden caminar pero a las que subir y bajar escaleras les supone una dificultad, existen una serie de elementos como asientos abatibles o pasamanos, los cuales se pueden adaptar sin problemas y que forman parte de los elementos opcionales disponibles en este tipo de elevadores para una mayor adaptación si cabe.

Otro punto importante es el precio de este tipo de elevadores, los cuales debido a su gran adaptabilidad se sitúan en un amplio abanico en función de una serie de elementos variables, puedes ampliar este punto en nuestro artículo – elevadores para minusválidos precios.

 

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26 enero, 2018