Rampas sillas de ruedas, se trata sin duda de una de las opciones más utilizadas para proporcionar accesibilidad a los accesos a todo tipo de edificios, comercios o viviendas unifamiliares.

Rampas Sillas de Ruedas

Rampas Sillas de Ruedas o Salvaescaleras

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que este tipo de construcciones tiene que cumplir con una normativa, la cual indica una serie de pautas, para que esta sea considerada como accesible y no otra barrera arquitectónica más que dificulte el acceso.

A día de hoy todavía es muy frecuente encontrar este tipo de construcciones con una pendiente excesiva, un ancho insuficiente o una zona de embarque y desembarque inadecuada para que una persona en silla de ruedas pueda maniobrar y utilizarla.

Como alternativa a la construcción de rampas para sillas de ruedas, tenemos los salvaescaleras, tanto plataformas salvaescaleras como salvaescaleras verticales, suponen una de las soluciones de accesibilidad más utilizadas hoy en día.

 

Las rampas sillas de ruedas

Una rampa que no cumpla unos requisitos mínimos para ser accesible, lejos de serlo, supone un obstáculo más resultando incluso hasta peligrosa su utilización.

En este aspecto, la construcción de una rampa debe tener en cuenta una serie de puntos de entre los cuales destacan los siguientes:

  • El ancho mínimo de una rampa para silla de ruedas tiene que ser de 1,2 m.
  • La pendiente de la rampa será como máximo de un 10% para aquellas que tengan una longitud resultante de cómo máximo 3 metros, en caso de rampas con recorridos de entre 3 y 6 metros la pendiente máxima será del 8% y para los demás casos la pendiente no podrá superar el 6%.
  • La longitud máxima de una rampa es de 9 metros, si esta es superior se tendrán que construir diferentes tramos separados por descansillos intermedios con el mismo ancho que la rampa y una longitud de 1,5 m.
  • El suelo debe ser antideslizante, además, se debe instalar un doble pasamanos con unas medidas de altura determinadas y un zócalo, bordillo o elemento con una altura mínima de 10 cm., que eviten la salida de las ruedas de la silla.
  • Tanto en la zona de embarque como en la zona de desembarque no deben albergar obstáculos o salientes y deben tener las medidas suficientes para poder realizar una circunferencia con un diámetro de 1,5 metros, para que la persona en silla de ruedas, pueda maniobrar sin dificultad.

 

Los salvaescaleras

Dentro de los sistemas salvaescaleras accesibles para personas en sillas de ruedas podemos encontrar principalmente dos tipos:

Salvaescaleras que se instalan sobre la propia escalera mediante un sistema de guiado fijo y que siguen el recorrido y forma de la escalera como son las plataformas salvaescaleras, los cuales una vez terminado su utilización permiten su plegado para dejar libre el máximo paso libre de escalera posible y cuya instalación no requiere de obras o reformas en la escalera.

Salvaescaleras verticales, también conocidos como elevadores verticales de corto recorrido que requieren de un espacio o hueco específico para su instalación, los cuales equipan de una característica cabina abierta a medida altura y tienen un funcionamiento muy similar al de los ascensores.

 

¿Cuál es la mejor opción?

Pero, ¿Qué opción es la mejor?, la construcción de una rampa o la instalación de un salvaescaleras, y ¿Dónde es mejor utilizar una u otra?

Normalmente cuando se trata de salvar poco desnivel, la opción de la rampa es la más utilizada, tenemos que tener en cuenta que, por ejemplo, para salvar dos peldaños, que sería un desnivel aproximado de unos 35 cm, la longitud de la rampa accesible resultante seria de cerca de 4,5 m., a lo que tendremos que añadir la zona de embarque y desembarque para que la persona en silla de ruedas pueda maniobrar sin dificultad.

Cuando se trata de salvar desniveles mayores, nos podemos encontrar que no sea técnicamente viable la construcción de una rampa accesible o que esta ocupe un gran espacio, importante sobre todo para muchos comercios, o que el coste de la misma sea superior a la instalación de un sistema salvaescaleras.

En el caso hipotético que se dé la posibilidad de tanto instalar un salvaescaleras como la construcción de una rampa, la principal recomendación es el estudio de las dos opciones valorando tanto el precio, las obras y reformas realizar, la comodidad de utilización y, por supuesto, la viabilidad del proyecto.

 

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1 junio, 2017